Abba Pater - SS Juan Pablo IIDownload
Las Glorias de la Virgen MaríaDownload
Los Sueños de San Juan BoscoDownload
Oh Amor Eterno, mandas pintar Tu Santa Imagen Y nos revelas la fuente inconcebible de la Misericordia, Bendices a quien se acerca a Tus rayos, Y el alma negra se convierte en nieve. Oh Dulce Jesús, aquí has establecido el trono de Tu Misericordia Para dar alegría y ayudar al pecador, De Tu Corazón abierto, como de un manantial puro, Fluye el consuelo para el alma y el corazón contrito. Que el honor y la gloria para esta Imagen no dejen de fluir de las almas de los hombres, Que cada corazón glorifique la Divina Misericordia Ahora y por los siglos de los siglos y en cada hora. Yo soy la Madre de Misericordia. Alegría para quienes se comportan bien, y puerta para que los pecadores logren volver a Dios. No hay pecador tan malvado que se vea privado de mi misericordia. Y cuando intercedo por ellos, los ataca menos el demonio. No hay ninguno, por más malo que haya sido, que invocando mi favor en esta vida, no pueda volver a ser amigo de Dios y gozar de su perdón. Con razón me llaman Madre de Misericordia, porque la Misericordia de Dios me hizo misericordiosa. Sería verdaderamente desdichado quien pudiendo pedir mi ayuda no lo hace y se condena, siendo como soy tan compasiva con todos y deseando tanto ayudar a los pecadores.
Oh Amor Eterno, mandas pintar Tu Santa Imagen Y nos revelas la fuente inconcebible de la Misericordia, Bendices a quien se acerca a Tus rayos, Y el alma negra se convierte en nieve. Oh Dulce Jesús, aquí has establecido el trono de Tu Misericordia Para dar alegría y ayudar al pecador, De Tu Corazón abierto, como de un manantial puro, Fluye el consuelo para el alma y el corazón contrito. Que el honor y la gloria para esta Imagen no dejen de fluir de las almas de los hombres, Que cada corazón glorifique la Divina Misericordia Ahora y por los siglos de los siglos y en cada hora.
Yo soy la Madre de Misericordia. Alegría para quienes se comportan bien, y puerta para que los pecadores logren volver a Dios. No hay pecador tan malvado que se vea privado de mi misericordia. Y cuando intercedo por ellos, los ataca menos el demonio. No hay ninguno, por más malo que haya sido, que invocando mi favor en esta vida, no pueda volver a ser amigo de Dios y gozar de su perdón. Con razón me llaman Madre de Misericordia, porque la Misericordia de Dios me hizo misericordiosa. Sería verdaderamente desdichado quien pudiendo pedir mi ayuda no lo hace y se condena, siendo como soy tan compasiva con todos y deseando tanto ayudar a los pecadores.
Visita mis otras Carpetas:
Vidas SantasVirgen MariaMadre de Dios
Canciones para el Alma
Mi esperanza es ésta: que un alma encuentre su salud.
Perdonad. Siempre perdonad.
Haced de todo mal un bien.